Las imágenes que he desarrollado son muestra de una re-presentación
estructurada y formalizada de las sensaciones o percepciones que provienen del
medio interno, como un recuento descriptivo, como una forma de
conciencia, conciencia de la sensación, conciencia de la percepción y, no me
refiero a la posición en la que se tiene conciencia de un fenómeno psíquico,
sino a la conciencia misma, la que modifica el modo de estar.
Yo cuando percibo el mundo externo, cuando cotidianamente me desenvuelvo
en él, no sólo lo constituyo internamente por las representaciones que de él tengo, que son las
que me permiten actuar y reconocerlo, sino que además lo constituyo por sus sistemas
de representación. Y esa estructuración que hago del mundo, se convierte en mi
paisaje interno por medio del cual compruebo, reconozco e interpreto a la
realidad.
Y cuando hablo del paisaje interno, hablo de la
interpretación que hago de él y de la transformación que en él efectúo. Es por
ello que el modo de estar en el mundo es básicamente un modo de acción en
representación.